Algunas novedades

Algunas novedades

Buenos días. Hace mucho que no escribo por aquí. Exactamente mi último post fue una llamada de socorro tras la DANA de 2024, la barrancada que arrasó gran parte de los poblados del sur de Valencia. Dos años más tarde, sigo agradeciendo la solidaridad con la que mucha gente colaboró.

Han pasado muchas cosas desde entonces. Entre ellas, gran cantidad de conflictos y juegos de millonarios trileros que afectan a la humanidad en distintos grados. Me centraré aquí en el precio de los materiales. En nuestro caso, el que más nos ha afectado es la subida del precio de la plata, debido en gran parte a los requerimientos tecnológicos de este material como componente. El auge de las Inteligencias Artificiales no solo ha afectado a nuestro pequeño negocio a través de la IAgen, sino con una subida abismal del precio de metales preciosos, como la plata. Esto hace muy difícil funcionar como pequeño negocio de joyería y artesanía. Y más difícil aún mantenerse motivada en luchar por mantener este pequeño lugar lento y hecho con cariño. Ha sido un golpe que ha traído varias consecuencias tristes a este rinconcito.

En estos momentos, el precio de la plata ha bajado un poco pero no ha vuelto (ni creo que vuelva) al nivel de 2025. Los precios van a seguir fluctuando, así que mientras se me ocurre alguna solución (como disponer las joyas solo bajo pedido y aumentando los precios bastante. No soy partidaria, siempre he querido mantener mis piezas asequibles) sólo están disponibles en la tienda las piezas que aparecen a la venta. Lo que queda de plata.

Desde luego, esto tampoco ayuda a motivarme a crear piecitas nuevas. De hecho, me siento bastante desmotivada porque el coste de ponerse creativa con la plata es muy elevado ahora.

Con el material que me queda sí sacaré alguna pieza única con piedras o sin ellas. De hecho, ya tenéis disponible alguna de las piezas que no me han salido demasiado mal jajaja. Me queda algo de material para tirar un tiempo, y si la motivación me colabora, iré surtiendo la tienda con cositas bonicas. Y tal vez saque alguna cosa que haya hecho en cera fundida en latón, a ver si consigo por fin lograr algún fundidor que me saque bronce! Tengo ganas de probarlo. Tiene un acabado muy bonito.

En caso de necesitar algo en concreto, podéis preguntarme en privado a ver si es posible. Pero entended que los precios no serían los que aparecen en la tienda, sino mucho más caro.

Sigo intentando mantener viva la tienda, pese a todo. Pese a subidas, regulaciones raras, crisis, desmotivación, etc. Por el momento, ya veremos hasta cuándo. Veo mucha gente que ha tenido que rendir sus sueños, cerrar sus tiendas y marcas (como Timpers, por ejemplo), aparcar sus herramientas de artesanía y buscar otra cosa, porque tanto los algoritmos, las circunstancias globales, las IAs y los precios están siendo un golpe duro. A veces, definitivo. Y no me sorprende, hasta yo he pensado echar persiana virtual. Las herramientas que nos prometieron proximidad nos han traicionado. Apenas llegamos a nuestros seguidores. Muchos de nuestros negocios han dejado de crecer mientras se siguen cobrando el precio de nuestra salud mental. Y la gente, como es natural, tiene otras prioridades en las que invertir su dinero como para darse un caprichazo con el precio inflado por culpa de los trapicheos de mercados. Yo lo entiendo. Son cosas que no están en nuestras manos, que escapan a nuestro control.

Se echan de menos los buenos tiempos de Etsy, cuando aún te atendian personas y no estaba todo enmierdificado con inteligencias artificiales con las que no se puede razonar. Cuándo empezamos a importarles tan poco? O cuando las redes sociales realmente funcionaban, sin algoritmos apenas, cuando aún no te silenciaban a cambio de un dinero que jamás es suficiente para llegar a tus propios seguidores (y que ya no funcionan ni pagando). Para gente a la que le gusta el trato directo, la gestión humana y humanizada de las cosas, es duro ver este giro a la deshumanización. Es como si nos quisieran decir que ya no tenemos lugar en este mundo. Que ya no tienes derecho a que te traten como una persona y no un número de pedido más. A las cosas hechas despacito, de persona a persona.

A los negocios pequeños nos matan poco a poco, mientras nos siguen comiendo la oreja con que la solución es incluir más y más inteligencia artificial. Nos mienten diciendo que todo debe producirse rápido, sin descanso, mecanizado. Todo debe enviarse al momento y que llegue al día siguiente como muy tarde. Ahora tenemos gente enviando paquetes en fin de semana, entregando en domingo. Ponen unas metas con las que las tiendas peques no podemos ni competir (ni queremos entrar en ese juego que implica dudosas condiciones laborales para propios y terceros). Nos quieren imponer el esperpento de las grandes fortunas como norma. Es como decir que lo mejor para el dolor de cabeza es pegarte un tiro.

Decir NO es revolucionario. Insistir en vivir despacio. Nos va la vida en ello.

Muchas gracias por leerme! Parece que necesitaba desahogarme un poco con este tema así que siento la chapa. Sed felices y bebed agüita.